La historia de Abarth, es la de su fundador, Karl Albert Abarth. Hombre que nace en Viena el 15 de Noviembre de 1908, ciudad perteneciente al todavía Imperio Austro-Húngaro. Por nacer en tal fecha, nace Escorpio, signo del zodíaco que le acompañará durante toda su carrera profesional.

Desde joven muestra talento y capacidad de innovación para el desarrollo de soluciones para la competición, así como de marketing. Sus comienzos, no obstante, son en el motociclismo. De aprendiz en una fábrica de motos, pasa a probador y piloto, de ahí a modificar motos para él mismo competir y en 1930 construye su propia motocicleta Abarth.

Un accidente en Liz le hace pasarse a los sidecars, disciplina en la que se hace famoso y empareja su nombre con las altas prestaciones. En 1939 otro accidente le hace dejar la competición. Pasa la II Guerra Mundial como jefe de un taller mecánico Yugoslavo, tras una época en la que había vivido a caballo entre Austria e Italia.

Carlo Abarth 1929
Establecimiento en Italia

En 1945 Ferry Porsche (hijo de Ferdinand Porsche) le ofrece que junto al ingeniero alemán Rudolf Hruska lleven la representación de Porsche Konstruktionense en Italia. Después les encarga encontrar a un industrial italiano dispuesto a financiar la fabricación del nuevo monoplaza de Fórmula 1.

Por ello se traslada a Merano, y cambia su nombre al de Carlo a la vez que su nacionalidad. Al año siguiente, junto con Ferdinand Porsche, Tazio Nuvolari, y Piero Dusio (Ex jugador de futbol, empresario y piloto) crean el equipo Cisitalia. Fue un equipo exitoso en competición, hasta que llega a su fin por bancarrota en 1949, con suspensión de pagos y dejando a Carlo sin proyecto.

Abarth & Co

Pero en el mismo año, lejos de desanimarse, Carlo crea Abarth & Co, con el piloto Guido Scagliarini. Su primer vehículo fué el 204A Roadster, sobre la base del Fiat 1100 y que ganó los campeonatos 1100 y Formula 2. En paralelo, Abarth se centra también el la gente de la calle, realizando «kits» de preparación de vehículos de serie. Aumento de potencia, velocidad máxima, aceleración y marmitas de descarga, que se transformaran en un referente del estilo de la empresa.

Marmitas de descarga

[…] Los primeros prototipos preveían un tubo central de sección constante y pasajes laterales en lana de vidrio y eliminación de todos los diafragmas para contener al máximo la compresión de los gases. Un sistema simple, pero innovador, que dio a sus productos una clara ventaja en las prestaciones y un inconfundible ruido, sordo y pleno. En pocos años Abarth & C. alcanza niveles globales: en 1962 produce 257.000 marmitas con un equipo de 375 personas, el 65% destinado a la exportación. Las primeras 50 unidades fueron realizadas para el Fiat “Topolino”. […] (www.abarth.es «La historia de un mito»)

Carlo Abarth
FIAT 500 Abarth, Foto: Abarth
FIAT 500 Abarth, Foto: Abarth
Explosion de crecimiento

En los años posteriores, el crecimiento de la empresa se dispara, naciendo el mito del «Escorpión» gracias a la competición y elegantes campañas publicitarias.

Seguidamente, en 1956, Bertone carroza un Fiat 750 Abarth, que bate el 18 de Junio el Récord de las 24 Horas de Monza, realizando 3.743 km a una velocidad media de 155 km/h, días después, del 27 al 29 de Junio bate los 5.000 km, 10.000 km, 5.000 millas, 48 y 72 horas. (El mismo coche fue carrozado por Zagato; Fiat Abath 750 Zagato y Fiat Abarth 750 GT Zagato de 1956).

Éxito internacional

Por entonces, en 1957, 20 unidades Abarth se presentaban en la clase 750 de las Mille Miglia, de las que 16 llegaron a la meta. El éxito fué tal que Franklyn Delano Roosvelt Jr., hijo del presidente de Estados Unidos, viajó hata Italia para firmar un acuerdo con Abarth para la distribución exclusiva de sus coches en Estados Unidos.

Ya en 1958, Abarth realiza su obra maestra, y base del futuro de la empresa, transformando el Fiat 500, salido al mercado el año anterior, convirtiéndolo en un pequeño deportivo, cuyos éxitos en competición derivan en evoluciones que se van sucediendo, cada cual más potente y efectiva.

Colaboraciones con otras marcas

También comienza la colaboración con Fiat, que se compromete a premiar las victorias y récords de Abarth en metálico, convirtiéndose prácticamente en el Departamento de Competición de FIAT (10 récords del mundo, 133 récords internacionales y más de 10.000 victorias en competición). En los 60 el Abarth 850 TC ganó en todos los circuitos internacionales (incluído Nurburgring). Durante su vida Abarth también realiza modelos para Porsche (356B Carrera GTL), Alfa Romeo y Simca.

Carlo Abarth
Abarth 850 TC en competición, Foto: Abarth
Abarth 850 TC en competición, Foto: Abarth

El 20 de Octubre de 1965, Carlo, después de adelgazar 30 kilos para la ocasión, con casi 57 años cumplidos, obtiene personalmente el récord de aceleración en cuarto de milla y 500 metros, con el Fiat Abarth 1000 Monoposto Record clase G de 105 CV y al día siguiente con un monoplaza clase E de 2000 cc, obtuvo los mismos récords para clases superiores.

Venta a FIAT

En 1971 con el cambio de cubicaje del Europeo de Turismos de 1000 a 1300, el empresario decide vender, y Abarth pasa a ser propiedad de FIAT, y su escudo pasó a ocupar lugar destacado en las versiones más potentes de todos los FIAT,

El último vehículo en el que Carlo Abarth participó en el desarrollo activamente fue el Autobianchi A112, poco antes de morir, el 24 de Octubre de 1979. Pero su historia continuó con éxitos deportivos en los 80 dominando el Mundial de Rallyes con los Fiat 131 Abarth, Lancia 037 Abarth, etc…

Entrados los años 2000, FIAT comienza a comercializar sus modelos especiales directamente bajo la firma Abarth.

Abarth 850 TC en acción
FIAT 131 Abarth, Foto: FIAT
FIAT 131 Abarth, Foto: FIAT